"Consideramos fundamental e imprescindible dedicar tiempo en conocer
a cada bebé, niño o niña lo que nos permitirá valorar su grado de madurez,
características personales, posibilidades, limitaciones... con ello les
ayudamos en su desarrollo madurativo.
En nuestra intervención educativa tenemos siempre en cuenta tres premisas importantes:
- Cada niño es un ser individual y original.
- Todas las actividades que se realizan con ellos son educativas y por tanto
deben ser coherentes con la estrategia educadora de la familia y centro
escolar.
- La intervención educativa corresponde a padres y docentes y debe ser
siempre estimuladora, afectiva y cariñosa”.